Desencuentros

sábado, 16 de noviembre de 2013
Un hilo de suspiros nos unen
en la inmensidad del mundo.
Los encuentros fortuitos en horas perdidas,
en el vertiginoso ritmo de la vida,
no alcanzan a saciar nuestra sed de deseo.

Los astros se conjugan en un devenir
de esperanzas que se rompen ante cada partida.
Mis labios se resecan, se lastiman, sangran,
por la ausencia de los tuyos
que húmedos de pasión,
me mantienen en vida.

Las lágrimas ya secas en nuestros rostros,
se petrifican, se hacen carne.
Las estaciones se suceden ante nuestros ojos,
las hojas caen y vuelven a crecer,
los días se acortan y vuelven a alargar.
Son tan pocos los momentos que tenemos,
los ratitos que robamos...

Las promesas son dichas y no cumplidas,
los sentimientos pintados y no sinceros.
Tus tiempos no son los míos,
tus noches no son las mías,
tus días tampoco lo son.

Nuestros caminos parecen predestinados
a perderse en los suburbios de ésta gran ciudad.
Sin embargo ésta llama que arde
dentro mío cada vez que apareces,
hace que siga esperando cada día y cada noche,
por tu regreso.

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